El panorama general
La guerra en Ucrania abrió un mercado oscuro de reclutamiento de extranjeros en América Latina. Argentina se convirtió en un punto crítico: la Procuraduría de Trata (PROTEX) tiene al menos siete investigaciones abiertas, la mayoría en la Justicia Federal de Lomas de Zamora, por la jurisdicción del Aeropuerto de Ezeiza. También hay casos en Tucumán y Santa Fe.
Cómo operaba la red
La captación se hacía por TikTok y Telegram. Jorge Otero, expolicía prófugo que sería pareja de Ortiz, publicaba avisos bajo el alias "Sargento Trembo" buscando "médicos tácticos", "operadores de drones" y "tropas de asalto". El eslogan: "Ucrania te necesita. Unite a los combatientes argentinos".
Los requisitos eran mínimos: pasaporte al día y 30 abdominales en un minuto. La organización prometía salarios de entre mil y tres mil dólares, según la cercanía al frente, pero ocultaba las condiciones reales.
El engaño documentado
Según la alerta de Interpol Colombia, las víctimas pasan por un esquema típico de trata:
- Contratos ilegibles: firman documentos en ucraniano que describen tareas civiles (reconstrucción de infraestructura), sin mencionar operaciones militares.
- Retención de documentos: al llegar a Europa, les confiscan pasaportes y documentos de identidad.
- Aislamiento y deudas: les imponen un control estricto y deudas ficticias.
- Coerción: cualquier resistencia es reprimida con amenazas para obligarlos a combatir.
Los reclutados creen que harán trabajos civiles, pero terminan como "carne de cañón" para las tropas ucranianas.
Qué sigue
Ortiz se negó a declarar y permanece detenida. Su socio, Jorge Otero, habría huido a Brasil. La fiscalía federal de Lomas de Zamora y PROTEX continúan la investigación para identificar a más víctimas y posibles cómplices. Mientras, la alerta de Interpol busca que otros países de la región tomen medidas contra esta modalidad de trata transnacional.