Investigación sobre covid revela despilfarro de £10 mil millones en PPE
El estado de las cosas
El Reino Unido entró a la pandemia con un almacén de emergencia “en estado precario”. Solo un tercio de las mascarillas almacenadas eran utilizables, y Escocia no tenía suministros de respiradores de alta calidad. Las existencias, diseñadas para durar 15 semanas, se agotaron a finales de marzo de 2020.
Los números clave del informe:
- Gasto total en PPE: £14.9 mil millones
- Cantidad desperdiciada: casi £10 mil millones (dos tercios)
- Gasto total en equipos, incluidos test y ventiladores: más de £42 mil millones
El informe concluye que una mejor planificación habría permitido decisiones de compra “más justas, rápidas y menos costosas”.
Por qué importa
Los profesionales sanitarios no pudieron protegerse adecuadamente de infecciones peligrosas. Residencias de ancianos, consultorios médicos y farmacias tuvieron que conseguir su propio PPE, lo que el informe califica como un “fracaso mayúsculo en la planificación”. La confianza pública quedó “dañada significativamente”.
Entre líneas
El “carril VIP” dio prioridad a ofertas de empresas con conexiones políticas, lo que “incorporó injusticia” en el proceso de contratación, según Hallett. El caso más conocido es PPE Medpro, vinculado a la conservadora Michelle Mone, que recibió contratos por £203 millones. Sin embargo, el informe final sobre esa empresa no se publica debido a una investigación en curso de la Agencia Nacional contra el Crimen (NCA).
Lo que sabemos (y lo que no)
El informe sí recoge evidencia sobre PPE Medpro, pero Hallett ha retenido sus conclusiones hasta que concluyan los procesos penales. La empresa ya fue condenada a devolver £148 millones por incumplir un contrato de batas quirúrgicas. Mone y su esposo niegan haber actuado ilegalmente.