Cómo llegamos aquí
Cowork funciona dentro de una máquina virtual Linux que debería aislar al agente. Un servicio con privilegios de root (coworkd) gestiona los archivos compartidos. Accomplish AI descubrió que la máquina virtual también contenía un montaje VirtioFS de lectura y escritura del sistema de archivos del Mac. Un agente sin privilegios no podía acceder a él, pero al obtener acceso root explotando CVE-2026-46331, el camino quedó abierto.
El dato clave
- Un solo mensaje bastó: los investigadores conectaron una carpeta a una sesión nueva, enviaron una instrucción corta y el agente escapó sin mostrar ninguna solicitud de permiso.
- Alcance: el montaje cubría todo el sistema de archivos, pero el acceso dependía de los permisos del usuario y de protecciones de macOS. Aun así, los archivos alcanzables incluían claves SSH y credenciales críticas.
- Usuarios afectados: Accomplish AI estima que alrededor de 500.000 usuarios de macOS con sesiones locales de Cowork estuvieron expuestos antes de la mitigación.
Lo que dicen
Anthropic reconoció el hallazgo, pero no emitió una corrección directa. En lugar de eso, el 7 de julio cambió la ejecución en la nube como opción predeterminada para las sesiones de Cowork. Los usuarios que optan por ejecución local siguen siendo vulnerables a menos que refuercen su configuración, por ejemplo, desactivando unprivileged user namespaces o restringiendo el uso compartido del sistema de archivos.
Entre líneas
La demostración no encontró evidencia de que alguien hubiera usado SharedRoot contra usuarios reales fuera de la prueba controlada. Sin embargo, el caso muestra que las protecciones basadas en contenedores y máquinas virtuales no garantizan un aislamiento completo cuando un agente puede escalar privilegios dentro de la VM. La decisión de Anthropic de priorizar la ejecución en la nube reduce la superficie de ataque, pero no elimina el riesgo para quienes necesitan procesamiento local.
Lo que cambia
Los usuarios que sigan usando Cowork localmente deben aplicar configuraciones de seguridad adicionales. Para la mayoría, la ejecución en la nube ahora es la norma, lo que evita por completo esta vía de escape. La vulnerabilidad CVE-2026-46331 ya fue corregida en el kernel Linux a mediados de junio, pero su existencia recordó que el eslabón débil puede estar en el propio sistema operativo subyacente.