El estado de las cosas
- Irán advierte que también puede cerrar otras rutas de exportación de petróleo y gas que beneficien a Estados Unidos y sus aliados. No especificó cuáles.
- Centcom reportó que los ataques del miércoles, ejecutados con drones, aeronaves y buques, buscan "degradar la capacidad iraní para amenazar el tráfico marítimo comercial".
- La ofensiva estadounidense incluyó una operación de siete horas durante la noche del martes y otra ronda nueva en la mañana del miércoles, aunque Irán asegura que ningún buque fue alcanzado.
- Irán reivindicó a su vez ataques contra objetivos estadounidenses en Baréin, Kuwait y Jordania. Los tres países confirmaron haber interceptado drones y misiles.
Lo que dicen
La Guardia Revolucionaria justifica el cierre de Ormuz con un argumento amplio: "Las exportaciones de petróleo y gas de la región son para todos o para nadie". También acusó a Estados Unidos de poner en peligro los intereses de sus propios rivales económicos al bloquear la ruta.
Trump, por su parte, revirtió este martes su plan de cobrar un peaje del 20% a los buques que transiten por Ormuz y dijo que será reemplazado por "acuerdos comerciales masivos" con los países del Golfo. En una entrevista televisiva amenazó con atacar infraestructura civil iraní si no hay diálogo.
Qué sigue
- Trump prometió golpear puentes y centrales eléctricas de Irán la próxima semana si Teherán no vuelve a la mesa de negociaciones. La ONU ya calificó ese tipo de ataques como posibles crímenes de guerra.
- El petróleo Brent superó los US$87 por barril este martes y sigue subiendo, mientras el tránsito por Ormuz permanece interrumpido y el bloqueo naval estadounidense a puertos iraníes ya está en vigor.
- La Guardia Revolucionaria advierte que otros canales de exportación regionales podrían cerrarse, lo que ampliaría la crisis energética global.
La imagen completa
El conflicto pasó de una tregua rota a una confrontación abierta por el control del estrecho más sensible del mundo. Washington intenta sustituir a Irán como guardián de la ruta, pero su estrategia combina bombardeos, bloqueos y amenazas que hasta ahora no han logrado reabrir el paso. Teherán, en cambio, mantiene su postura: sin fin de los ataques, no habrá apertura.