El acusado contaba con tres condenas previas por agresión sexual y una orden administrativa de expulsión dictada por un juzgado de Valencia. Esta sentencia es la primera conocida vinculada a la oleada migratoria del 30 de julio, que dejó a más de 70.000 personas cruzando la frontera.

El presidente ceutí, Juan Jesús Vivas, advirtió que miles de irregulares permanecen en el territorio y que la población se siente amenazada. Se investiga un posible nuevo asalto para el 15 de agosto.