El panorama general

El caso conmocionó a Estados Unidos desde noviembre de 2022, cuando Kohberger apuñaló a Kaylee Goncalves, Ethan Chapin, Xana Kernodle y Madison Mogen en una casa cerca del campus. La fiscalía presentó evidencia de ADN, video de vigilancia y datos de telefonía celular que lo vinculaban con la escena. Kohberger nunca explicó su motivo.

Ahora, un año después de ser sentenciado, busca anular su condena mediante un recurso legal que permite impugnar fallos por errores constitucionales o mala defensa.

Lo que Kohberger alega

En el escrito, redactado a mano desde la prisión de máxima seguridad, detalla:

  • Sus abogados le prometieron visitas de contacto, libertad de movimiento y trabajo dentro de la cárcel a cambio de declararse culpable.
  • Le dijeron "mentiras elaboradas" sobre las condiciones del corredor de la muerte para disuadirlo de ir a juicio.
  • No revisaron ni compartieron evidencia favorable, como un "cabello desconocido hallado en la mano de Chapin".
  • Lo convencieron de que la culpabilidad real no importaba al aceptar el acuerdo.

Kohberger, que se representa a sí mismo, dijo al New York Times que su declaración "no fue libre ni voluntaria". También afirmó que la investigación oficial es una "narrativa miope" y una "obra de ficción".

La reacción de las víctimas

La familia de Kaylee Goncalves calificó a Kohberger de "narcisista" en un comunicado. Señalaron que él mismo eligió no ir a juicio y que nunca antes denunció presiones:

"Recibió exactamente lo que pidió: un trato que le salvó la vida. Ahora dice que lo engañaron, pero bajo juramento respondió 'sí' cuando el juez le preguntó si era culpable".

Lo que cambia

La petición no suspende automáticamente su condena. Un juez deberá evaluar si hay fundamento para abrir una audiencia. Mientras tanto, Kohberger sigue cumpliendo cuatro cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional.