Cómo llegamos aquí

El 19 de octubre de 2025, a las 9:30 de la mañana, cuatro hombres llegaron en un camión con una plataforma elevadora al costado del Louvre que da al río Sena. Usaron una amoladora angular para cortar una ventana y entrar a la Galería Apolo. Siete minutos después, la alarma sonó y los ladrones huyeron en motocicletas.

  • Se llevaron ocho joyas de la Corona francesa.
  • En la huida dejaron caer la corona de la emperatriz Eugenia, que quedó dañada pero será restaurada.
  • El botín no ha sido recuperado, pese a la detención de los presuntos autores.

Lo que cambia

La Galería Apolo no volverá a exhibir joyas ni objetos valiosos. El nuevo director del Louvre, Christophe Leribault, decidió trasladar las piezas que sobrevivieron al robo a una sala blindada, sin ventanas, en otra sección del museo. La galería ahora muestra solo su decoración original: techos pintados por Charles Le Brun y frescos griegos.

Lo que sabemos (y lo que no)

No se sabe el paradero de las ocho joyas robadas. La corona de la emperatriz Eugenia es la única pieza recuperada. El robo reveló que el museo, con 9 millones de visitantes al año, operaba con sistemas de seguridad obsoletos. Auditorías realizadas antes y después del asalto ya habían señalado deficiencias en las instalaciones.

Lo que sigue

El Louvre avanza en el plan "Louvre Nuevo Renacimiento", que incluye una nueva entrada en el este del complejo y una sala dedicada a la Mona Lisa para reducir la saturación de visitantes. La cámara acorazada para las joyas aún está en fase de diseño y búsqueda de financiamiento. La galería Apolo, mientras tanto, recibe de nuevo al público, pero como un espacio de arquitectura e historia, no de tesoros.