• El PNUMA advierte que ya es inevitable superar temporalmente el límite de 1,5 °C, pero afirma que aún es posible volver a situarse por debajo para finales de siglo.
  • Para limitar el sobrecalentamiento, las emisiones mundiales deben bajar 18 % para 2030, 45 % para 2035 y 69 % para 2040, respecto de 2025.
  • El escenario de rebasamiento más bajo alcanzaría un calentamiento máximo de 1,7 a 1,8 °C a mediados de siglo, antes de descender.

¿Qué ocurriría si no se refuerzan las medidas?

  • Si se mantienen las políticas actuales, el calentamiento podría llegar a 2,8 °C este siglo; con los compromisos nacionales plenamente cumplidos, alcanzaría 2,6 °C.
  • El PNUMA advierte que cada fracción de grado y cada año adicional por encima de 1,5 °C agravan los riesgos, incluidos inundaciones, olas de calor e incendios forestales.
  • Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero de 2025 fueron comparables a las de 2024: sumaron 58.400 millones de toneladas de CO₂ equivalente, unos 160 millones menos, con alta incertidumbre.

¿Qué margen de acción queda?

  • El secretario general de la ONU, António Guterres, sostuvo que el rebasamiento no implica renunciar al objetivo y pidió reducir al mínimo su magnitud y duración.
  • El informe también señala que los recortes deben acompañarse de un aumento en la eliminación de dióxido de carbono de la atmósfera.
  • La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, advirtió que el exceso de calentamiento ya afecta a las poblaciones y que quienes menos contribuyen suelen sufrir primero y con mayor intensidad.