Los números que importan
- Xbox: ingresos por servicios y contenido cayeron 10% interanual; ventas de hardware descendieron 14%.
- Cloud: Microsoft Cloud generó US$59.300 millones en el trimestre, un 27% más que el año anterior.
- Azure: sus ingresos anuales superaron por primera vez los US$100.000 millones; en el trimestre crecieron 43%.
- Ganancias netas: US$35.800 millones, un 31% más que el año pasado.
- Proyección: Azure crecería cerca de 45% en el trimestre actual (julio-septiembre).
Entre líneas
La caída de Xbox no es una sorpresa. Semanas antes, la jefa de Xbox, Asha Sharma, anunció un plan de “reinicio” que incluyó despidos, el cierre de estudios y ajustes de precios. Desde el 1 de agosto, las consolas subirán US$100 o más. Microsoft también probará juegos en la nube con publicidad gratuita y recortó precios de Game Pass.
Estos movimientos buscan reestructurar un negocio que no logra sostener el crecimiento mientras la compañía redirige capital hacia inteligencia artificial. En el mismo trimestre, Microsoft invirtió US$41.000 millones en capex (70% más que hace un año), principalmente en centros de datos y chips.
Lo que cambia
El mercado premió los resultados globales: las acciones de Microsoft subieron entre 8% y 10% en operaciones previas a la apertura. Los inversores se enfocaron en la fortaleza de Azure y la proyección de aceleración en la nube, dejando en segundo plano la debilidad en gaming.
Para Xbox, el desafío es doble: competir en un mercado maduro mientras su casa matriz prioriza otro frente. La venta de hardware seguirá presionada por el alza de precios, y los ingresos por suscripciones dependen de una base de usuarios que la compañía intenta retener con nuevos títulos exclusivos como Gears of War: E-Day.