Por qué importa
Argentina y Brasil son las mayores economías de Sudamérica y socios clave en el Mercosur. Un conflicto abierto entre sus gobiernos afecta el comercio regional, la coordinación política y la estabilidad del bloque, en un momento en que ambos países enfrentan desafíos económicos internos.
Lo que dijo Durigan
El ministro brasileño afirmó en una entrevista con Rádio Jornal:
"El payaso del presidente de Argentina vino a Brasil y habló de Brasil, cuando el riesgo país de Argentina es mucho más alto, la deuda pública es mucho más alta y la inflación es mucho más alta."
Durigan también descartó que la situación derive en "un apocalipsis", pero sostuvo que Brasil no podía dejar de responder.
Lo que desató la crisis
El sábado pasado, Milei viajó a São Paulo para apoyar la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro. Durante un discurso de unos 25 minutos, llamó a Lula:
- "presidiario"
- "ladrón"
- "basura socialista"
También insultó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, a quien calificó de "basura calva".
La reacción de Brasil
El gobierno de Lula respondió en varios frentes:
- El canciller Mauro Vieira convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para repudiar los dichos y exigir explicaciones.
- Brasil llamó a consultas a su propio embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli.
- El canciller calificó los ataques de "sumamente graves e inaceptables" y los consideró una injerencia en asuntos internos.
El respaldo de China
El domingo, el presidente chino Xi Jinping mantuvo una conversación telefónica con Lula. Según la agencia Xinhua, Xi expresó su apoyo a Brasil "en la defensa de su soberanía e independencia" y en su oposición a "injerencias externas". La llamada se produjo en el contexto de la crisis con Argentina y el embate arancelario de Donald Trump.
Entre líneas
Más allá del choque personal entre Milei y Lula, este episodio evidencia una creciente polarización ideológica en Sudamérica. Milei se alinea abiertamente con Jair Bolsonaro y busca influir en las elecciones brasileñas de octubre, mientras Lula recibe el respaldo de China, que también negocia un acuerdo comercial con el Mercosur.
Qué sigue
Por ahora, el gobierno argentino descartó pedir disculpas. No hay señales de una distensión inmediata. La crisis podría escalar a medidas económicas o restricciones diplomáticas si Brasil considera que las declaraciones de Milei afectan sus relaciones bilaterales o la campaña electoral.