El estado de las cosas
Marjorie Cedeño perdió a su madre, su padre y su hermano cuando el edificio Residencias Obelisco colapsó en Los Palos Grandes. Hasta el viernes por la noche, solo pudo identificar a su hermano José Ruiz, de 44 años, mediante una foto que le mostró la policía forense. Sus padres, Zoila Cedeño y Jacinto Ruiz, siguen sepultados entre los escombros.
- Otras 25 personas permanecen atrapadas en los restos del mismo edificio, según Cedeño.
- Belkis Cedeño (sin parentesco) llegó al mortuorio buscando a su cuñada de 5 años.
- Camila Rodríguez, estudiante de psicología, ofrece apoyo emocional a las familias en el lugar y describe la calle "llena de gente llegando con familiares fallecidos".
Las voces discordantes
Sobrevivientes en La Guaira acusan al gobierno de abandono. Mileidy Romero, que buscaba entre los escombros en Caraballeda, denunció que hay "una pila de cuerpos de anoche. Bebés recién nacidos" que las autoridades no han recogido. Añadió que desde las 8 de la noche había personas vivas bajo los escombros y que nadie las rescató.
La frustración crece ante los esfuerzos del Estado por proyectar una respuesta robusta, mientras soldados, bomberos y policías se muestran mal preparados para la tragedia. La mayoría de quienes excavan son civiles que tomaron la búsqueda en sus propias manos.
Lo que cambia
El gobierno reporta 1.430 muertos y cerca de 68.900 desaparecidos, según balances del sábado 27 de junio. La cifra de fallecidos más que duplica el reporte anterior de 920 muertos.
Más de 1.600 rescatistas de 12 países ya trabajan en Venezuela. Sin embargo, el plazo crítico de 72 horas para hallar sobrevivientes con vida está por terminar. Equipos internacionales se suman a la búsqueda mientras la ONU estima daños preliminares en 6.700 millones de dólares, el 6% del PIB venezolano.