Por qué importa

Pepe Habichuela pertenecía a la tercera generación de una histórica dinastía gitana de guitarristas granadinos. Su trabajo ayudó a abrir nuevos caminos para el flamenco, ampliando su público y su proyección internacional desde la segunda mitad del siglo XX.

El trasfondo

Nacido en Granada en 1944, su trayectoria incluye hitos que marcaron el género:

  • Debutó en 1964 en el tablao Torres Bermejas de Madrid.
  • Colaboró estrechamente con artistas como Enrique Morente, Camarón de la Isla y Paco de Lucía.
  • Fue padre de José Miguel Carmona, miembro del grupo Ketama, y mentor de nuevas generaciones como Marina Heredia y Estrella Morente.
  • Recibió la Medalla al Mérito en las Bellas Artes en 2018 y la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio en febrero de este año.

Su toque combinó la ortodoxia flamenca con nuevos lenguajes musicales, un sello que lo distinguió como innovador sin perder la esencia.

Lo que dicen

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, escribió en redes sociales: “Se apaga la guitarra de Pepe Habichuela, pero su música seguirá sonando allí donde el flamenco siga contando quiénes somos”.

La delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz, señaló: “Nadie hizo hablar la guitarra como Pepe Habichuela. Él se ha ido de esta tierra, pero nos deja su música”.

En perspectiva

Más allá de su aportación artística, Habichuela trabajó en la defensa y difusión de la cultura gitana, labor reconocida con el Premio de Cultura Gitana a la Música. Su legado permanece en las innovaciones técnicas y armónicas que influyeron a varias generaciones posteriores.