El trasfondo

Amanda construyó una historia sólida para generar empatía en una comunidad religiosa. Su relato de maltrato infantil y huida despertó solidaridad: recibió apoyo económico y finalmente una familia la acogió como hija, celebró un cumpleaños de 12 años y planeaba una adopción formal.

La policía señala que la mujer ya había usado identidades falsas y narrativas parecidas en otros casos, incluso afirmando haber sido víctima de rituales satánicos y llegando a introducirse más de 100 agujas en el cuerpo.

El engaño en detalle

Para sostener la farsa, Amanda adoptó comportamientos que simulaban una niñez real:

  • Usaba chupete, biberón y manta para dormir.
  • Hablaba con voz aguda y fingía crisis de angustia.
  • Afirmaba tener autismo para justificar su apariencia adulta.
  • Decía que había recibido hormonas forzadamente en su infancia, explicando así su aspecto físico.
  • Evitaba la escuela y cualquier trámite que requiriera documentos de identidad.

Cómo la descubrieron

Una tía de los padres adoptivos desconfió de la historia. Buscó en internet y encontró antecedentes de casos similares vinculados a la misma mujer. Su denuncia activó la investigación policial que confirmó la identidad real de Amanda.

Lo que sigue

La mujer permanece detenida mientras se formalizan cargos por fraude e identidad falsa. Las autoridades investigan si hay más familias o comunidades que hayan sido víctimas de engaños similares en otros estados.