El estado de las cosas
- Nasdaq Composite: cayó 0,24% (quinta baja consecutiva), acumuló una pérdida semanal de 4,6%.
- S&P 500: retrocedió 0,05%, cerró su segunda semana en negativo de las últimas 13 con una caída acumulada cercana al 2%.
- Dow Jones: bajó 0,09%, pero fue la excepción semanal al subir 0,6% gracias al giro hacia sectores defensivos.
- MSCI World: retrocedió 0,20%.
Por qué importa
Las acciones ligadas a la inteligencia artificial han sido el motor del mercado durante años. Su vulnerabilidad actual —por dudas sobre si las ganancias justifican los precios— puede tener un efecto dominó sobre el resto de los sectores y sobre los fondos indexados que las mantienen como principales componentes.
Un ejemplo: Micron Technology, fabricante de memorias, cayó 6,7% y fue el lastre más pesado del día. Su descenso solo se explica por el temor a que el crecimiento de la demanda no sostenga las valoraciones alcanzadas.
El efecto dominó
El petróleo, en cambio, alivió la presión en otros sectores. El crudo Brent cayó 3,8% hasta 72,60 dólares por barril, por debajo del nivel previo al inicio del conflicto con Irán que cerró el Estrecho de Ormuz. Esto benefició a aerolíneas como American Airlines (+1,7%) y a la chilena Latam (+3,25%).
El sector salud también destacó: tras una recomendación favorable de la Agencia Europea de Medicamentos, Eli Lilly subió 7,1% y Moderna marcó su nivel más alto desde 2024.
La otra cara
La Bolsa de Santiago se desmarcó de la tendencia global. El IPSA avanzó 0,52%, impulsado por la caída del petróleo —que reduce los costos de Latam— y por el apetito por activos locales menos volátiles. El índice chileno cerró la sesión en verde mientras los mercados desarrollados caían.