El contexto
Northampton terminó primero en la fase regular y anotó más tries que cualquier otro equipo esta temporada. Es su tercera final en tres años, después de ganar el título en 2024 y perder la final de la Champions Cup en 2025.
Exeter comenzó la temporada con un empate ante los propios Saints en la primera jornada, remontando una desventaja de 33-7. Ese partido anticipó su estilo de nunca rendirse, que también usaron en semifinales para vencer a Bath.
Entre líneas
- Furbank ingresó a la academia en 2015, debutó en 2017 y suma 14 caps con Inglaterra. Su salida se debió a diferencias en la oferta contractual, pero el club y él mantienen una relación honesta sin rencores.
- Exeter reconstruyó su mentalidad después de la humillación en Gloucester. El director de rugby Rob Baxter puso una regla simple: si no puedes ganar, pierde por la menor diferencia posible. Ese cambio de actitud es la base de su resurgir.
- Ambos equipos se apoyan en talento joven y de la casa: Northampton con una generación que creció junta, Exeter con jugadores como Immanuel Feyi-Waboso y las incorporaciones australianas que llegaron tarde esta temporada.
El dato clave
Exeter pasó de segundo peor equipo de la liga (abril de 2025) a finalista en 14 meses. En el camino eliminó a Bath en semifinales, un equipo que partía como favorito.
Northampton, por su parte, es el único club que ha superado los 100 tries en una temporada de Premiership. Su juego ofensivo, con pases rápidos y líneas de carrera, es considerado el mejor de su historia.
Qué sigue
La final se juega este sábado en el Allianz Stadium (Twickenham). Para Furbank, levantar el trofeo significaría un cierre perfecto a su etapa en el club. Para Exeter, el título coronaría la remontada más improbable del año.
Ambos equipos se enfrentaron en la primera fecha y empataron. Ahora se vuelven a ver las caras con todo en juego.