Por qué importa
El país ha liderado el retroceso de la tecnología en las escuelas. Primero prohibió los teléfonos inteligentes en 2024, y este año ya aprobó una restricción de redes sociales para menores de 16 años. El nuevo límite a la IA generativa es el tercer paso de una estrategia que prioriza el aprendizaje tradicional y que otros gobiernos —como Australia y el Reino Unido— estudian replicar.
El estado de las cosas
- Edades 6 a 13 (1.º a 7.º grado): prohibición general del uso de herramientas como ChatGPT durante las clases.
- Edades 14 a 16 (8.º a 10.º grado): uso permitido solo bajo supervisión de un docente, con formación previa del profesorado.
- Mayores de 17 años: se les recomienda usar la IA solo cuando sea apropiado, sin restricción explícita.
El primer ministro Jonas Gahr Støre afirmó que “lo más importante en la escuela es que nuestros niños aprendan a leer, escribir y hacer matemáticas”. La normativa se apoya en estudios que muestran que el uso sin criterio de IA generativa aumenta el riesgo de que los alumnos se salten etapas clave del desarrollo académico.
Entre líneas
La medida no es un rechazo total a la tecnología. El gobierno reconoce que la IA puede ser útil en ciertos contextos, pero opta por un enfoque escalonado según la edad. La decisión refleja una lectura política: en lugar de esperar evidencia contundente sobre el daño, Noruega actúa con el principio de precaución, priorizando la formación básica antes que la innovación digital en las aulas.
Qué sigue
El gobierno planea presentar un proyecto de ley para aumentar los fondos destinados a la compra de libros físicos. También impulsará la normativa que prohibirá las redes sociales a menores de 16 años, siguiendo el modelo australiano de 2025. En el plano internacional, la discusión sobre la edad mínima para usar herramientas de IA continúa en países como Estados Unidos, donde el proyecto de ley GUARD avanza lentamente en el Congreso.