La entrada masiva ocurrió el 30 de julio y ha dejado 83 víctimas en aguas españolas, más 14 en aguas marroquíes según Marruecos. Seis fallecidos han sido identificados por huellas dactilares o estudios biológicos; todos son hombres, mayores de edad y de nacionalidad marroquí.

Las autopsias siguen en curso para determinar la identidad del resto de cuerpos, mientras se coteja ADN con muestras de familiares. El equipo forense ha pasado de 7 a 19 profesionales para afrontar las consecuencias de la entrada masiva.