ONU evacúa a 11.000 marineros varados en Ormuz
Por qué importa
El estrecho de Ormuz canaliza una quinta parte del petróleo mundial. Su bloqueo desde febrero disparó la inflación global y los precios de la energía. La evacuación de los marineros —varados durante casi cuatro meses— es señal de que el tránsito se normaliza, pero la estabilidad del acuerdo sigue siendo incierta.
El estado de las cosas
El secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez, dijo que la evacuación se realizará en fases, con garantías de seguridad de Irán, Omán, Estados Unidos y otros países costeros. El tráfico ya repuntó: el lunes, 36 buques comerciales cruzaron el estrecho, la mayor cifra desde el inicio de la guerra.
Dinamarca anunció que se sumará a la misión marítima internacional liderada por Francia y Reino Unido para mantener abierta la ruta.
Los puntos en disputa
Mientras la OMI coordina la evacuación, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que ningún país puede cobrar peajes en Ormuz porque es una vía internacional. Esto responde a la intención iraní de exigir permisos y seguros a los barcos.
Paralelamente, surgen diferencias sobre lo acordado en el memorando:
- El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que su país nunca negociará sus capacidades de defensa y que los misiles no están incluidos en el pacto.
- Un funcionario estadounidense respondió que Irán sí aceptó inspecciones robustas del OIEA a su programa nuclear, y que las declaraciones de Pezeshkian son para consumo interno.
- Rubio inició una gira por los Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Baréin para reforzar el acuerdo con los aliados del Golfo.
Entre líneas
La contradicción entre lo que dice Teherán y lo que afirma Washington refleja la fragilidad del pacto. Ambas partes necesitan mostrar firmeza ante sus audiencias internas mientras intentan que la tregua no se rompa. La evacuación de los marineros es un avance humanitario, pero no resuelve los desacuerdos de fondo sobre el programa nuclear iraní y el control del estrecho.