El estado de las cosas

  • Más de una docena de buques ingresaron a puertos iraníes tras el levantamiento del bloqueo.
  • 12,5 millones de barriles transitaron el estrecho la noche del miércoles, el mayor volumen desde que empezó el conflicto.
  • El período de 60 días para negociar el programa nuclear iraní y un acuerdo de paz definitivo comenzó formalmente este jueves.

El vicepresidente JD Vance confirmó los avances desde la Casa Blanca. Afirmó que al final de las negociaciones, Estados Unidos espera que Irán no tenga misiles que puedan amenazar al mundo. No especificó qué armas debería abandonar Teherán.

Entre líneas

La coordinación entre ambos países sigue siendo frágil. La ceremonia de firma prevista para este viernes en Suiza fue postergada. Vance dijo que podría viajar este fin de semana, pero no está seguro. El primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, también suspendió su viaje porque el acuerdo ya estaba firmado electrónicamente.

El respaldo de Khamenei a las conversaciones directas es un giro significativo. El líder supremo —quien no aparece en público desde que resultó herido en un ataque al inicio de la guerra— dijo que las negociaciones cara a cara "no significan aceptar la opinión del enemigo". Su declaración busca legitimar el proceso ante sectores duros de Irán.

Lo que dice Vance

  • Sobre Hezbolá: el acuerdo exige que Irán contenga a las milicias y evite ataques contra Israel. Si se reanudan, dijo, justificaría una respuesta.
  • Sobre la reconstrucción iraní: Teherán necesitará recibir mucho dinero para reconstruir su programa nuclear, advirtió.
  • Sobre posibles incidentes: cualquier escalada durante los 60 días deberá manejarse por vía diplomática.

La advertencia de Vance contrasta con la amenaza que Trump lanzó el miércoles, cuando dijo que si Irán "no se comporta" volvería a bombardearlos. La fragilidad del pacto persiste.

Qué sigue

La atención se traslada a la velocidad con que el tráfico marítimo y la oferta iraní logren normalizarse. El precio del petróleo ya cayó a US$77,94 (Brent) y se acerca a niveles previos a la guerra. Mientras, la administración Trump debe convencer al Congreso estadounidense —donde republicanos y demócratas critican el acuerdo por ser demasiado favorable a Irán— de que el proceso vale la pena.