Primer hueso de dinosaurio antártico identificado tras 40 años en un cajón
El panorama general
El fósil pertenece a un titanosaurio, un grupo de saurópodos herbívoros de cuello largo y cola extensa. Los ejemplares más grandes superaban las 60 toneladas, pero este dinosaurio antártico era pequeño para su grupo: medía unos 6 a 7 metros de largo, probablemente un ejemplar juvenil.
La vértebra se encontró en la Formación Santa Marta, una capa marina de unos 82 millones de años. Los científicos creen que el animal murió cerca de la costa, su cuerpo flotó hasta el mar y se fosilizó en el fondo oceánico.
Entre líneas
El geólogo Mike Thomson registró el hueso en su cuaderno de campo el 9 de diciembre de 1985 con un boceto y la anotación "vértebra de reptil grande". Décadas después, el curador Mark Evans lo revisó y sospechó que era un dinosaurio. Llamó al paleontólogo Paul Barrett del Museo de Historia Natural de Londres para confirmarlo.
- Thomson murió en 2020, antes de que se identificara correctamente su hallazgo.
- La tecnología actual permitió analizar la forma del hueso y compararlo con fósiles más completos.
- Evans encontró el espécimen mientras revisaba cajones de la colección, un método que ha dado otros descubrimientos similares en museos.
El dato clave
Esta es la primera vez que se identifica un hueso de dinosaurio en la Antártida con base en un fósil óseo, no en huellas o fragmentos aislados. Hasta ahora solo se conocían evidencias indirectas de saurópodos en el continente.
Lo que viene después
Los investigadores no han determinado la especie exacta de titanosaurio. Planean usar técnicas de imagen avanzadas para examinar la estructura interna del hueso y buscar más fósiles en la misma zona. El hallazgo también refuerza la idea de que los dinosaurios se dispersaron por el hemisferio sur a través de conexiones terrestres que existían en esa época.