El panorama general
El gobierno de Burnham cumplió dos semanas en el cargo. En ese período anunció varias políticas que requerirán financiamiento:
- Eliminación del IVA en facturas de electricidad domésticas.
- Reducción del 20% en impuestos comerciales para pubs y pequeños locales de música.
- Reactivación del tope de £2 en pasajes de autobús en Inglaterra.
- Planes de devolución radical para Inglaterra y expansión de formación técnica en escuelas.
Healey también deberá financiar £5.000 millones en gasto de defensa anunciados en mayo, sin que se haya detallado su origen. Él renunció como secretario de Defensa en junio al considerar que ese plan era insuficiente.
Lo que está en juego
El canciller enfrenta un equilibrio fiscal ajustado. El Instituto Nacional de Investigación Económica y Social (Niesr) advirtió que el conflicto en Irán generará inflación más persistente y tasas de interés más altas. Esto deja poco margen para nuevo endeudamiento.
Según los expertos, Healey deberá optar entre subir impuestos o recortar gastos en otras áreas. Las promesas de "disciplina fiscal" chocan con la presión de aumentar el gasto en defensa y en medidas de alivio para familias.
Los números que importan
- £5.000 millones: gasto adicional en defensa comprometido en el Plan de Inversión en Defensa de mayo, sin fuente de financiamiento clara.
- 20%: reducción de impuestos comerciales para pubs y locales musicales.
- 28 de octubre: fecha del presupuesto, a cuatro meses de distancia.
Qué sigue
Healey deberá presentar un plan creíble que cumpla las reglas fiscales del gobierno. El mercado y los organismos independientes estarán atentos a si logra conciliar las promesas de gasto con la realidad de unas finanzas públicas más estrechas por la guerra en Irán. El debate sobre si aumentar impuestos o recortar programas será el centro de las próximas semanas.