Por qué importa

El problema no es solo que haga más calor, sino que llega antes de que el cuerpo se adapte fisiológicamente y antes de que la población perciba el riesgo. La ministra de Sanidad, Mónica García, señaló que cada grado por encima del umbral de alerta aumenta la mortalidad entre un 9,1% y un 10,7%.

Los números que importan

  • 101 muertes en mayo de 2026, frente a una media de aproximadamente 28 en los últimos diez mayos.
  • 3,6 veces más que el promedio histórico de ese mes.
  • 27.564 muertes acumuladas por calor entre 2015 y 2025, según el sistema MoMo.
  • El año más letal fue 2022 (4.789 muertes), seguido de 2025 (3.832).

Entre líneas

La mayoría de los fallecimientos no ocurren por golpes de calor directos, sino por el deterioro de funciones vitales en personas vulnerables: deshidratación y fallo orgánico. Las víctimas de mayo fueron principalmente mujeres mayores de 85 años, concentradas en el norte de España (Asturias, Galicia y País Vasco).

Esto no se debe a que esas regiones tuvieran las temperaturas más altas, sino a que el umbral de riesgo sanitario es más bajo allí que en zonas acostumbradas al calor. Por ejemplo, en A Coruña el alerta se activa a partir de 27,8 °C, mientras que en Córdoba el umbral es de 41,3 °C.

Lo que cambia

El Ministerio de Sanidad presentó esta semana el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas 2026, que actualiza los umbrales de temperatura por zonas. El plan busca anticipar alertas y reducir el impacto en una temporada que cada año empieza más temprano.

Las hospitalizaciones por calor aumentan un 10% durante las olas, y los accidentes laborales se incrementan hasta un 17% en días de temperaturas extremas, según datos del ministerio.