Reino Unido condena a espías de China por primera vez
El panorama general
Las relaciones entre Reino Unido y China se deterioraron tras la imposición de la Ley de Seguridad Nacional en Hong Kong en 2020. Este caso expone cómo agentes extranjeros operaban en suelo británico para vigilar a disidentes y activistas que huyeron de Hong Kong.
El dato clave
Ambos acusados son ciudadanos con doble nacionalidad china y británica. Wai usó su acceso como oficial de la Border Force para consultar la base de datos del Ministerio del Interior y obtener información de personas de interés para las autoridades de Hong Kong. Yuen, exsuperintendente de la policía de Hong Kong y gerente de la Oficina Económica y Comercial de Hong Kong en Londres, coordinaba las órdenes de vigilancia.
Lo que dicen
La jueza Bobbie Cheema-Grubb calificó las acciones como "deliberadas, concertadas y graves". Afirmó que causaron "daño real y significativo" y generaron temor en las víctimas. También señaló que la actividad de inteligencia moderna no se limita al espionaje tradicional, sino que puede incluir vigilancia e intimidación de disidentes.
Los blancos de la vigilancia
Wai y Yuen realizaron operaciones de "policía en la sombra" contra disidentes de Hong Kong en el Reino Unido. Sus objetivos incluyeron:
- Manifestantes prodemocracia de Hong Kong exiliados.
- El conocido activista Nathan Law, a quien fotografiaron.
- Políticos británicos, entre ellos el conservador Iain Duncan Smith.
- Personas con recompensas de las autoridades de Hong Kong por información, valoradas en unas 100.000 libras cada una.
Qué sigue
La condena sienta un precedente judicial en el Reino Unido. La policía antiterrorista advirtió que no tolerará actividades de espionaje en nombre de Estados extranjeros. El caso también pone en entredicho el papel de las oficinas de representación de Hong Kong en el exterior.