Por qué importa
El toque de queda busca evitar un "vacío de protección" cuando los jóvenes cumplen 16 años y quedan fuera del veto total. La ministra de Tecnología, Liz Kendall, afirmó que la medida es "crucial" para mejorar el sueño, la concentración y la vida familiar de los adolescentes.
Sin embargo, el carácter voluntario genera dudas sobre su eficacia real.
El dato clave
Un piloto con 309 jóvenes de 13 a 17 años mostró que el toque de queda nocturno redujo significativamente el uso de redes durante la madrugada. Según el gobierno, las familias reportaron que la restricción "se convirtió rápidamente en parte de su rutina y mejoró el sueño y la concentración".
Pero los mismos datos revelaron limitaciones:
- Algunos adolescentes evadieron el bloqueo usando computadoras portátiles.
- La medida fue más difícil de aplicar los fines de semana y vacaciones.
- Más del 90% de los jóvenes mantuvieron los ajustes por defecto cuando las plataformas los implementaron voluntariamente, según el ministro de Seguridad en Línea, Kanishka Narayan.
Lo que dicen
Críticos y adolescentes cuestionan la utilidad de un bloqueo que se puede desactivar con unos clics.
- Harvey, de 16 años, dijo a la prensa: "Si alguien es adicto a Instagram y hay un toque de queda que puede apagar, lo va a apagar".
- Andy Burrows, de la Fundación Molly Rose, calificó las medidas de "fragmentarias" y pidió un plan integral.
- La NSPCC, principal organización infantil del Reino Unido, advirtió que sin medidas más fuertes será solo un "parche".
Qué sigue
Las nuevas reglas requieren legislación. Se espera que el parlamento las vote a finales de 2026 y entren en vigor junto con la prohibición para menores de 16 años en la primavera de 2027. El primer ministro saliente, Keir Starmer, deja la iniciativa a su sucesor, Andy Burnham.
También se planea eliminar por defecto funciones adictivas como el auto reproducción y el scroll infinito, y obligar a los chatbots de IA a recordar a los menores que tomen descansos.