Cómo llegamos aquí
Los objetos fueron avistados durante el fin de semana en la costa norte de Queensland. Las autoridades locales cerraron parte de la playa y desplegaron equipos con trajes protectores. Hasta el lunes ya se habían asegurado cinco de las seis esferas en barriles para materiales peligrosos, custodiados por la policía.
No es la primera vez que restos similares aparecen en Australia:
- En 2023, un domo metálico en una playa de Australia Occidental resultó ser parte de un cohete indio PSLV.
- En 2011, una esfera similar apareció en Namibia y los expertos la identificaron como un tanque de combustible con hidracina.
El dato clave
La ASA confirmó que la ubicación y características de los objetos coinciden con restos de un cohete extranjero que reingresó recientemente desde la órbita. Sin embargo, la agencia no identificó el país de origen y está en contacto con autoridades internacionales.
La arqueóloga espacial Alice Gorman, de la Universidad de Flinders, analizó imágenes y señaló que las esferas no presentan marcas de quemaduras. Eso sugiere que podrían haberse desprendido durante una fase temprana del lanzamiento, antes de la reentrada atmosférica, y no durante la caída.
Lo que dicen
Las autoridades dieron instrucciones precisas a la población:
- No tocar los objetos bajo ninguna circunstancia.
- Alejarse del lugar y llamar al número de emergencias (000).
- Estar atentos a la posible aparición de más restos en los próximos días.
El dueño de un local de comida cercano, Lisa Scobie, declaró a la ABC que la comunidad está "curiosa" por el origen. El negocio ya vende una "caja de snack de basura espacial", con un cartel que dice: "a diferencia de algunas cosas que llegan a nuestra playa, usted podrá identificar estos objetos".
Qué sigue
La ASA trabaja con la policía y la Agencia Nacional de Gestión de Emergencias para determinar el cohete exacto. Mientras tanto, los bomberos de Queensland mantienen la vigilancia ante la posibilidad de que más piezas lleguen a la costa arrastradas por las corrientes.
El episodio ocurre en un contexto de aumento de objetos en órbita: un estudio reciente del Observatorio Europeo Austral advirtió que desde 2027 se prevé lanzar más de 1,7 millones de satélites, lo que incrementará los fragmentos que no se desintegran por completo al reingresar.