El estado de las cosas
Dos de las tres ruedas de reacción del LINK fallaron. Estos dispositivos son esenciales para mantener la orientación estable del satélite. Además, el sistema de propulsores de gas frío —usado para maniobras finas— presenta pérdida de funcionalidad.
- Ruedas de reacción: 2 de 3 inoperables.
- Propulsores de gas frío: funcionamiento parcial.
- Comunicaciones: esporádicas, debido al giro que desvía la antena.
- Resto del satélite: los demás subsistemas principales operan con normalidad.
Para detener el giro, el equipo está usando los propulsores eléctricos del LINK (diseñados para el ascenso orbital, no para control de actitud). La NASA informó que ya iniciaron las quemas y observan el efecto deseado.
Por qué importa
Swift es un telescopio lanzado en 2004 que detecta explosiones cósmicas como estallidos de rayos gamma. Su órbita está decayendo más rápido de lo previsto debido al aumento de la actividad solar. Sin un empujón, chocará contra la Tierra este otoño. Mientras tanto, sus observaciones científicas están suspendidas.
La NASA pagó 30 millones de dólares por el rescate, apuesta arriesgada para una misión desarrollada en menos de un año.
Entre líneas
El LINK se lanzó el 3 de julio a bordo de un cohete Pegasus XL. Durante la puesta en marcha ya habían aparecido problemas menores de actitud y comunicaciones, que se resolvieron con parches de software. La falla actual, sin embargo, es más grave: dos ruedas de reacción quedaron inutilizadas de forma permanente.
Katalyst es una startup que recaudó 12 millones de dólares en junio para respaldar la misión. Su ingeniero jefe había advertido antes del lanzamiento que todo el proyecto era "desafiante y riesgoso".
Qué sigue
Si logran estabilizar el LINK con los propulsores eléctricos, el plan es actualizar el software de navegación para adaptarlo a la nueva configuración. Luego evaluarían si aún es posible acercarse y capturar a Swift con los tres brazos robóticos. La empresa afirmó que "todavía hay un camino viable para el encuentro".
La imagen completa
La misión representa una prueba clave para el modelo de servicios comerciales en órbita. Si el LINK logra recuperarse y rescatar a Swift, demostraría que una empresa privada puede extender la vida de satélites gubernamentales. Si falla, el telescopio se perderá y la NASA tendrá que replantear su estrategia para futuras misiones de rescate.