Lo que dice Scorsese

El cineasta explicó que la tecnología le permite comunicar con mayor claridad sus ideas visuales al equipo de producción. Afirmó que el cine es un medio joven (125 años) y hay que estar abiertos a su evolución.

  • Destacó que durante 70 años dibujó sus propios storyboards y que esta herramienta ahorra tiempo sin sacrificar calidad.
  • Mencionó que usó IA por primera vez en una preproducción reciente, lo que calificó como "una liberación creativa".

La reacción de los artistas

Varios profesionales del storyboard y la animación criticaron públicamente el respaldo de Scorsese.

  • Karla Ortiz (concept artist de Marvel): "Él arroja debajo del autobús a todos los storyboard artists con los que trabajó, mientras destruye sus medios de vida con modelos entrenados en sus obras".
  • Samuel Deats (director de Castlevania): "No hay ninguna razón para necesitar IA construida sobre el trabajo robado de millones de artistas. Tengan orgullo y respeten a sus colegas".

El panorama general

Scorsese se suma a una lista creciente de figuras de Hollywood que respaldan la IA generativa.

  • Steven Soderbergh usó secuencias generadas por IA en su documental John Lennon: The Last Interview.
  • Gareth Edwards, director de Jurassic World: Rebirth, describió la IA como "un genio para ayudar".
  • Black Forest Labs, valorada en 3.250 millones de dólares, alimenta funciones de imagen en Adobe, Canva, Microsoft y Meta.

Lo que está en juego

El uso de IA en la preproducción cinematográfica plantea dos tensiones centrales:

  • Eficiencia vs. empleo: los estudios pueden reducir costos y acelerar procesos, pero los artistas ven amenazados sus puestos de trabajo.
  • Originalidad vs. entrenamiento con datos ajenos: los modelos generativos se entrenan con obras existentes, lo que genera acusaciones de apropiación no consentida.

Entre líneas

Scorsese, conocido por defender el cine tradicional, adopta ahora una herramienta que sus colegas más jóvenes rechazan. Su argumento —que la IA solo agiliza la comunicación visual— no convence a quienes ven en esta tecnología un caballo de Troya para reemplazar artistas. La pregunta de fondo no es si la IA puede hacer storyboards, sino quién define los límites de su uso en una industria que aún negocia su futuro.