El estado de las cosas
Actualmente la Fuerza Aérea tiene seis F-16 en Río Cuarto (cuatro biplaza y dos monoplaza). El primer vuelo en solitario de un piloto argentino ocurrió el 3 de julio, hace menos de un mes.
- Total de aviones adquiridos a Dinamarca: 24.
- Segunda tanda: seis aviones (cuatro monoplaza y dos biplaza).
- Infraestructura: más de 50 obras activas o concluidas este año para sostener el sistema.
Entre líneas
La llegada de la segunda tanda estaba prevista para después de septiembre, pero se adelantó. A diferencia de la primera entrega —que llegó en un carguero—, estos aviones volarán desde Dinamarca con escalas, escoltados por instructores estadounidenses. Los pilotos argentinos ya están capacitados para operarlos, lo que marca un salto en la autonomía operativa.
Qué sigue
Las aeronaves aterrizarán en Río Cuarto y, una vez completadas las obras en Tandil —previstas para dentro de dos años—, toda la flota se trasladará a esa base. Río Cuarto quedará entonces destinada al mantenimiento de los cazas. Mientras tanto, la Fuerza Aérea mantiene estrictas medidas de seguridad: más de 60 cámaras de vigilancia y controles electrónicos en las áreas críticas del hangar.
Lo que cambia
Con la segunda tanda, Argentina duplicará su flota operativa de F-16 a 12 aviones a fin de año. La base de Tandil se convertirá en el centro de operaciones, lo que modifica la distribución de capacidades de defensa aérea en el país, concentrándolas en la provincia de Buenos Aires.