El estado de las cosas
- Seis apagones nacionales en 2026, y 11 colapsos masivos desde finales de 2024.
- Más de 100 microsistemas ("islas") activados por la UNE para abastecer hospitales y enclaves críticos.
- Siete termoeléctricas, todas con más de 40 años de operación, funcionan con distintos grados de deterioro.
- La generación distribuida (motores diésel y fueloil) llegó a suponer el 40% del mix energético, pero hoy está casi paralizada por la falta de combustible.
Por qué importa
El bloqueo petrolero de EE.UU., impuesto tras el derrocamiento de Nicolás Maduro en Venezuela en enero, cortó el principal suministro externo de crudo. México también dejó de enviar combustible bajo presión estadounidense. Desde marzo, Cuba solo recibió un cargamento ruso de 100.000 toneladas, ya agotado.
Sin esos insumos, la red no puede sostener la demanda. Las autoridades cubanas atribuyen la situación a una "asfixia energética orquestada por Estados Unidos".
Lo que dicen
El presidente Miguel Díaz-Canel calificó el bloqueo como una "política genocida" que causa un "grave daño" al pueblo. La ONU también ha condenado la medida, considerándola contraria al derecho internacional.
Por su parte, el gobierno estadounidense sostiene que la crisis es resultado de la mala gestión económica interna de Cuba.
Qué sigue
La UNE inició los protocolos de recuperación, que consisten en conectar plantas de gas y motores diésel para crear islas energéticas, y luego sincronizarlas para reencender las grandes termoeléctricas. El proceso avanza lentamente y no hay estimación oficial sobre cuándo se restablecerá el servicio en todo el país.
Mientras tanto, los cortes recurrentes han vuelto casi imposible la vida normal: el suministro de agua y la refrigeración colapsan junto con la electricidad, y millones de cubanos pasan las noches al aire libre buscando alivio al calor.