La detención de Ismael Zambada ocurrió en 2024 en un aeropuerto de Texas, tras ser llevado por Joaquín Guzmán López. Una revelación periodística apunta a que el FBI tuvo el avión que lo trasladó, mientras Salazar niega participación en su libro de memorias.

Sheinbaum vinculó la captura con la ola de violencia en Sinaloa y exigió respeto a la soberanía, afirmando que no es una necedad sino una necesidad para las relaciones bilaterales, pues si la violencia fue promovida desde Estados Unidos, debe decirse.