El panorama general
SpaceX no es solo una empresa de cohetes. Tras fusionarse con xAI, la compañía se presenta como un conglomerado de tres negocios: lanzamientos espaciales, conectividad satelital (Starlink) e inteligencia artificial. Esta combinación, más que sus ingresos actuales, explica su valoración récord.
La salida a bolsa de SpaceX abre la puerta a que otras empresas de inteligencia artificial, como OpenAI y Anthropic, sigan el mismo camino en los próximos meses. Los analistas proyectan ofertas públicas por cerca de 200.000 millones de dólares en total.
Entre líneas
La valoración de SpaceX genera dudas entre analistas independientes. Morningstar calcula que el valor "razonable" de la empresa es de 780.000 millones de dólares, menos de la mitad de su precio de salida. La empresa perdió 4.900 millones de dólares en 2025, y solo Starlink genera ganancias.
- SpaceX cotiza a más de 90 veces sus ingresos anuales, una proporción muy superior a la de Nvidia o Apple.
- Solo el 4% de las acciones están disponibles para el público, lo que puede generar alta volatilidad.
- Musk controla el 85% del poder de voto, por lo que la empresa funciona como una compañía controlada.
Lo que cambia
El debut bursátil transformó la riqueza de Musk y de miles de personas vinculadas a la empresa. Su fortuna personal, estimada en 1,05 billones de dólares, triplica la del segundo lugar en el ranking de multimillonarios, Larry Page.
- Unos 4.400 empleados actuales y antiguos de SpaceX se convirtieron en millonarios.
- Fundadores Fund, que invirtió 600 millones de dólares, posee una participación valorada en más de 50.000 millones.
- La empresa podría unirse al índice Nasdaq 100 en cuestión de días, no de meses, gracias a cambios en las reglas de inclusión.
La imagen completa
SpaceX llega al mercado con un plan ambicioso: construir centros de datos en órbita, expandir Starlink a 100.000 satélites y enviar humanos a Marte. Estos proyectos requieren capital masivo, y la IPO les proporciona acceso a los mercados públicos.
Sin embargo, el escepticismo persiste. La empresa necesita generar más de 100.000 millones de dólares en ingresos para 2030 si quiere justificar su valoración actual, según estimaciones de Goldman Sachs. Por ahora, los inversores apuestan a que Musk cumplirá sus promesas.