El panorama general
SpaceX busca expandir su constelación de internet satelital con los nuevos satélites V3, diseñados para dar cobertura en áreas remotas donde no llegan las redes móviles tradicionales. Starship es la plataforma clave para lanzarlos y también un pilar para futuras misiones lunares de la NASA.
Los números que importan
- Altura: 122 metros (400 pies).
- Motores: 33 en la primera etapa; SpaceX reemplazó seis tras un aborto de lanzamiento la semana pasada.
- Vuelos: 13 pruebas en total, la segunda de la versión V3.
- Stock: las acciones cayeron de un máximo de $200 por acción a $115 al cierre del viernes; bajaron otro 2% en operaciones posteriores.
El dato clave
El propulsor Super Heavy falló nuevamente. Durante la simulación de aterrizaje en el golfo de México, no encendió todos los motores necesarios y explotó al impactar el agua. Es la segunda vez que la versión V3 del propulsor tiene un problema; en mayo ya había fallado durante la separación de etapas.
La etapa superior del Starship, en cambio, funcionó sin inconvenientes. Los satélites desplegados mantuvieron contacto breve con la red de más de 10.000 satélites Starlink en órbita, luego reingresaron a la atmósfera y se desintegraron según lo planeado.
Lo que dicen
“Starship está intacta, flotando en el océano y transmitiendo telemetría”, escribió Elon Musk en X. SpaceX afirmó que la prueba de una hora “entregará datos críticos mientras nos preparamos para expandir nuestra constelación Starlink”.
Qué sigue
SpaceX apunta a usar Starship para lanzar los satélites V3 antes de que termine 2026. El vuelo de este viernes proporciona información sobre el rendimiento del cohete y los nuevos satélites, mientras la empresa ajusta el diseño del propulsor en busca de un aterrizaje controlado exitoso.