El estado de las cosas
- Bolsonaro permanece en su domicilio con brazalete electrónico, sin acceso a teléfono móvil ni redes sociales.
- Solo puede recibir visitas autorizadas por Moraes y está bajo vigilancia policial para evitar una fuga.
- La defensa debe entregar a la Policía Federal en un plazo de 48 horas diez armas registradas a nombre del expresidente: pistolas, escopetas y carabinas.
Por qué importa
El beneficio inicial de 90 días, concedido el 24 de abril, ya expiró. Ahora el juez no fijó un nuevo plazo, lo que deja a Bolsonaro en un régimen penitenciario flexible sin fecha de retorno a la cárcel. La decisión se basa exclusivamente en razones humanitarias por su estado de salud, pese a que la condena es por uno de los delitos más graves del sistema legal brasileño.
El dato clave
La Fiscalía General consideró que la pistola hallada a mediados de junio a un miembro del equipo de seguridad de Bolsonaro no constituye una falta grave atribuible al expresidente. Según la Fiscalía, Bolsonaro tenía registro válido para el arma y no había restricciones conocidas que le impidieran tenerla legalmente en su domicilio. Eso evitó que se revocara el arresto domiciliario.
Qué sigue
Moraes aclaró que la recuperación total de una neumonía en ambos pulmones puede tomar entre 45 y 90 días en un ambiente controlado, pero no estableció un límite. El beneficio se mantendrá mientras los informes médicos indiquen que es necesario. La defensa deberá cumplir con la entrega de las armas y las restricciones ya impuestas.