El panorama general

Desde su regreso al poder, los talibanes han impuesto un código de vestimenta estricto: las mujeres deben cubrirse completamente al salir de casa, con prendas como el chador o la burka, y en muchos casos también el rostro. La semana pasada, el líder supremo Hibatullah Akhundzada emitió un nuevo decreto que exige un "hijab adecuado", y los imanes de Herat difundieron el mensaje durante las oraciones del viernes.

Lo que sabemos (y lo que no)

Los datos confirmados hasta ahora incluyen:

  • Al menos 21 mujeres detenidas en Herat desde el viernes, según reportes de medios afganos.
  • Una de las detenidas está embarazada y fue trasladada a una prisión provincial.
  • Testigos vieron a agentes de la moralidad usando furgonetas blancas para llevarse a mujeres que no llevaban burka.
  • Varias mujeres recibieron advertencias verbales, y las autoridades locales pidieron a las mujeres "no mostrar piel" ni usar maquillaje.

No se sabe con certeza el número total de arrestos —algunas fuentes mencionan entre 40 y 50— ni la situación actual de las detenidas. El gobierno talibán niega los hechos y los califica de "rumores".

Lo que dicen

La UNAMA recordó a las autoridades que "todas las personas tienen derecho a la libertad de movimiento y a la igualdad ante la ley". Por su parte, el Ministerio para la Propagación de la Virtud y la Prevención del Vicio afirmó que "el hiyab es una orden divina" que están obligados a aplicar, y calificó los reportes de arrestos como falsos.

Qué sigue

Organismos internacionales y grupos de derechos humanos siguen monitoreando la situación. Las detenciones en Herat podrían ser el inicio de una campaña más amplia de aplicación forzosa del nuevo decreto sobre vestimenta en otras provincias. La comunidad internacional enfrenta el desafío de cómo presionar a los talibanes sin reconocerlos como gobierno legítimo, mientras las restricciones a las mujeres se profundizan.