El terremoto, de 6.8 grados y diez kilómetros de profundidad, golpeó la prefectura de Kumamoto y dejó 39 fallecidos y 170 heridos; en el hospital, que tiene cerca de mil profesionales, había cuatro operaciones programadas para esa tarde.

Todas las cirugías programadas concluyeron sin complicaciones; el portavoz del hospital calificó el momento como caótico y elogió la respuesta del equipo. No se informó de daños personales, aunque el edificio sufrió daños.