Cómo llegamos aquí
En mayo, Trump firmó una orden ejecutiva que pedía a reguladores bancarios buscar señales de que personas sin estatus legal abrieran cuentas u obtuvieran créditos. La industria bancaria presionó durante meses para evitar una versión más agresiva que habría obligado a recopilar datos de ciudadanía de forma obligatoria.
La advertencia de hoy madruga ese proceso: la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) pide a los bancos identificar patrones de riesgo, sin exigir el bloqueo automático de clientes indocumentados.
El estado de las cosas
La alerta de FinCEN enumera señales de alerta para los bancos:
- Pagos en efectivo frecuentes a personas sin identificación consistente.
- Uso de números de identificación fiscal individual (ITIN) para abrir cuentas sin retención de impuestos.
- Transferencias a cuentas personales desde empresas sin nómina formal.
- Solicitudes de préstamos o tarjetas de crédito con documentos de identidad sospechosos.
El gobierno justifica la medida afirmando que estas prácticas generan robo de identidad, evasión fiscal y ventajas desleales para negocios ilícitos. Sin embargo, no existen cifras públicas confiables sobre el verdadero riesgo que representan los clientes indocumentados para el sistema financiero.
Los números que importan
Según el Tesoro, el año pasado los bancos reportaron más de 2.500 millones de dólares en actividades sospechosas vinculadas a estos esquemas. Los trabajadores indocumentados representan entre el 4% y el 6% de la fuerza laboral del país, de acuerdo con el Centro de Estudios Migratorios de Nueva York.
Entre líneas
La orden ejecutiva resultó menos agresiva de lo que la banca temía. Inicialmente, se rumoreaba que la Casa Blanca preparaba un mandato para recolectar información de ciudadanía de forma obligatoria, lo que habría implicado cambios profundos en los procesos de apertura de cuentas. La advertencia actual deja margen de interpretación a las instituciones financieras, que ahora deben equilibrar el cumplimiento con el riesgo de excluir a clientes de bajos ingresos.