Por qué importa

  • Redes ferroviarias de Europa Occidental sufrieron retrasos y deformaciones en las vías por el calor extremo.
  • Varios reactores nucleares en Francia cerraron o bajaron su potencia porque el agua de refrigeración se calentaba demasiado.
  • Cortes eléctricos: transformadores dañados por el calor dejaron sin suministro a cientos de miles de hogares en Francia e Italia.
  • Fábricas como una planta automotriz francesa enfrentaron huelgas por condiciones insoportables dentro de las instalaciones.

El dato clave

París instaló dos morgues temporales con 40 cupos y hospitales aportaron otros 50 espacios, mientras las funerarias reportaban una ocupación del 66% a nivel nacional. El 85% de las muertes adicionales corresponden a personas de 65 años o más, y el aumento de fallecimientos en domicilios alcanzó el 40% en la región parisina.

Lo que no se dice

Europa está repleta de infraestructuras pensadas para un clima templado que ya no existe. Los apartamentos de paredes gruesas se convierten en hornos sin refrigeración nocturna, y los museos redujeron sus horarios porque no podían controlar la temperatura interior. El especialista en políticas medioambientales François Gemenne resumió la sensación general: "Todo el mundo se pregunta: ¿por qué no estamos preparados? Estamos tomando conciencia de nuestra propia vulnerabilidad".

En el largo plazo

La ola de calor remitió este lunes, pero 130 millones de europeos aún enfrentan temperaturas superiores a 35 °C. El análisis de World Weather Attribution concluyó que un evento así en junio era "prácticamente imposible" sin el cambio climático. Adaptar las infraestructuras —desde las vías de tren hasta los sistemas de refrigeración de centrales nucleares— se volvió una urgencia que los países apenas comienzan a reconocer.