• El Consejo de Seguridad no logró elegir al sucesor de António Guterres en su sexta votación indicativa, celebrada el 16 de octubre en Nueva York.
  • Rebeca Grynspan encabezó el recuento con nueve apoyos y cinco rechazos; Rafael Grossi y Carolyn Rodrigues-Birkett obtuvieron ocho votos favorables y seis en contra cada uno.
  • Los tres candidatos principales recibieron dos vetos de miembros permanentes, aunque el voto secreto no reveló qué países los emitieron.

¿Qué cambió en esta votación?

  • Por primera vez, los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— usaron papeletas rojas; los otros diez integrantes votaron con papeletas blancas.
  • El color permitió distinguir los vetos de las potencias de los rechazos de miembros no permanentes, algo que las cinco rondas anteriores no mostraban.
  • Grossi obtuvo dos apoyos de miembros permanentes; Grynspan y Rodrigues-Birkett recibieron tres cada una, según los resultados difundidos.

¿Qué falta para elegir al secretario general?

  • Para imponerse, un aspirante necesita al menos nueve votos de los 15 integrantes del Consejo y no recibir el veto de ningún miembro permanente.
  • Los vetos de esta ronda no impiden que los candidatos vuelvan a presentarse en otra votación; la carrera sigue abierta y podría sumarse un aspirante de consenso.