Afiuni fue detenida en diciembre de 2009 tras otorgar libertad bajo fianza a un banquero; Chávez pidió una condena de 30 años. Estuvo en prisión hasta 2011, luego bajo arresto domiciliario y desde 2013 con libertad condicional; en 2019 fue condenada a cinco años por corrupción espiritual.

La familia afirmó que el cierre del caso no borra el sufrimiento vivido ni repara los daños, y lo consideró un símbolo del deterioro de la independencia judicial en Venezuela. No se han comunicado los planes inmediatos de la jueza, quien seguía en la clínica al momento de la notificación.