Por qué importa
Trump usa los aranceles como herramienta de presión comercial, pero su autoridad legal está en duda. La Corte Suprema invalidó en abril de 2025 sus aranceles globales "recíprocos", y no está claro si puede imponer nuevos gravámenes sin pasar por el Congreso.
- El impuesto a servicios digitales (DST) grava a empresas tecnológicas que generan ingresos en países europeos pero declaran ganancias en jurisdicciones con menor carga tributaria.
- Según la Tax Foundation, cerca de la mitad de los países europeos de la OCDE han anunciado, propuesto o implementado un DST.
- España, Francia e Italia están entre los países que ya aplican este impuesto.
El estado de las cosas
Trump publicó en Truth Social que el arancel del 100% se aplicaría "inmediatamente" y prevalecería sobre cualquier acuerdo comercial previo. Enfatizó que la medida va dirigida a cualquier país que avance con el DST, aunque mencionó explícitamente a naciones europeas.
El mandatario ya había amenazado el año pasado con cortar negociaciones comerciales con Canadá por un impuesto similar, que finalmente fue derogado a principios de 2026.
Entre líneas
La Casa Blanca defiende a las tecnológicas estadounidenses argumentando que los impuestos digitales las discriminan. Sin embargo, los países europeos consideran que esas empresas evaden impuestos al declarar beneficios en paraísos fiscales.
El acuerdo comercial UE-EE.UU. firmado en mayo de 2026, que limita aranceles al 15%, excluyó expresamente los impuestos digitales. Eso los convierte en el principal punto de fricción restante entre ambos bloques.
Qué sigue
La amenaza de Trump busca disuadir al Parlamento Europeo de aprobar la tasa digital. Si algún país europeo sigue adelante, se desataría un conflicto comercial directo que podría escalar a una guerra arancelaria.
El 4 de julio es la fecha límite para que entre en vigor el acuerdo comercial UE-EE.UU., pero la disputa por el DST podría ponerlo en riesgo. La respuesta de Bruselas y de los países miembros será clave en los próximos días.