El contexto

Netanyahu presentó a Trump en febrero su plan para iniciar la guerra contra Irán. Desde entonces, ambos líderes no se reunían presencialmente. La ofensiva conjunta provocó la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, en el primer día de bombardeos.

Trump dijo que Irán “suplicó llegar a un acuerdo” y que las partes acordaron una pausa de una semana para los funerales de Jamenei. También señaló que todos los dirigentes iraníes estaban reunidos en las exequias, pero descartó atacarlos porque “no tendríamos a nadie con quien negociar”.

Entre líneas

La frase “sabe quién es el jefe” no es un comentario casual. Trump busca dejar en claro que, pese a la alianza histórica entre ambos países, la agenda militar y diplomática la define Washington, no Jerusalén.

Israel se ha opuesto a los esfuerzos de la administración Trump por negociar un alto el fuego con Irán. Además, Trump criticó abiertamente los ataques israelíes contra Líbano por poner en riesgo cualquier acuerdo negociado.

La reacción inmediata

  • La oficina de Netanyahu emitió un comunicado confirmando el acuerdo de reunión y felicitó a Estados Unidos por el 250º aniversario de la Declaración de Independencia.
  • En un video, Netanyahu dijo que “la libertad debe defenderse de manera constante” y destacó el “destino común” entre ambos países.

Qué sigue

La reunión podría concretarse después de la cumbre de la OTAN, que se realiza el 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía. Sería la séptima visita de Netanyahu a Estados Unidos desde que Trump volvió a la presidencia.

En paralelo, continúa la pausa en los bombardeos mientras se definen los próximos pasos de la negociación con Irán.