Por qué importa

El paquete 21º llegó tras semanas de negociaciones y un bloqueo de Grecia, que amenazó con descarrilar tanto las nuevas sanciones como la renovación del tope petrolero, que expiraba este mismo jueves. Sin acuerdo, el precio máximo del crudo ruso habría subido automáticamente por una fórmula vinculada al mercado, dando a Moscú un alivio financiero en un momento de avances militares ucranianos.

Entre líneas

Atenas logró una exención anual renovable para que una de sus navieras continúe enviando GNL ruso del Ártico a terceros países. La medida protege a la flota griega, que controla el 60% del transporte marítimo de la UE, pero también evidencia que el bloque está dispuesto a ceder en sectores clave para mantener la unidad política.

Lo que cambia

El nuevo paquete incluye:

  • Congelación del tope petrolero: 44 dólares por barril durante 12 meses, sin ajustes automáticos.
  • Sanciones financieras: 32 bancos rusos, empresas de criptomonedas y plataformas de comercio de petróleo añadidos a la lista de prohibiciones de transacciones.
  • Flota fantasma: 30 buques adicionales vetados en puertos y servicios de la UE, sumando más de 600 embarcaciones.
  • Listas personales: Más de 250 individuos y empresas sancionados con prohibiciones de entrada y congelación de activos por apoyar la guerra o difundir propaganda.

Qué sigue

El acuerdo se adoptó "in extremis" —el tope anterior expiraba hoy— y los embajadores trabajaron contrarreloj. La Comisión Europea revisará la exención griega anualmente. La presión recae ahora en la implementación del paquete y en si otros países buscarán concesiones similares en futuras rondas.