El estado de las cosas

Varley recibió una whole life order: nunca podrá ser considerado para libertad condicional, salvo causas humanitarias excepcionales. Su pareja, McGowan-Fazakerley, fue condenada a 25 años de prisión por permitir la muerte del niño, abuso sexual y crueldad infantil.

Preston murió el 27 de julio de 2023 tras cuatro meses en su hogar. Sufría 40 lesiones traumáticas, incluidos abusos sexuales y físicos, y fue grabado en imágenes indecentes. La causa de muerte fue obstrucción de las vías respiratorias, no un ahogamiento accidental como afirmó Varley.

Lo que dicen

La madre biológica de Preston, Sarah Davey –condenada a los 14 años por asesinato y con antecedentes penales– declaró que nunca perdonará a los adoptantes. “La realidad de cómo sufrió es algo que cargaré el resto de mi vida”, dijo en su declaración ante el tribunal.

La policía describió a Varley y su pareja como una familia que aparentaba perfección en redes sociales, pero que ocultaba violencia y conflictos domésticos. “Si raspa la capa superficial, llega a algo completamente diferente”, señaló el detective jefe Andy Fallows.

El panorama general

El caso expone fallos en los procesos de adopción de las autoridades locales británicas. Preston fue retirado de su madre al nacer y colocado con foster parents, pero luego fue entregado a Varley y McGowan-Fazakerley sin que se detectaran las señales de riesgo. La fiscalía señaló que la pareja trató al bebé como un “objeto sexual”.

Varley se suma a una lista de más de 60 reclusos con whole life orders en el Reino Unido. Entre ellos:

  • Lucy Letby: enfermera condenada por asesinar a siete bebés.
  • Wayne Couzens: ex policía que secuestró, violó y asesinó a Sarah Everard.
  • Levi Bellfield: asesino de Milly Dowler.
  • Kyle Clifford: condenado por los asesinatos con ballesta de su ex pareja y su familia.
  • Shaine March y Sharaz Ali: recibieron la misma sentencia en 2026 por asesinatos múltiples.

Solo cuatro mujeres han recibido una whole life order en el Reino Unido: Myra Hindley, Rose West, Joanna Dennehy y Lucy Letby.

Entre líneas

Varley era jefe de año en una escuela secundaria y proyectaba una vida ideal en redes sociales: casa impecable, carrera exitosa y su perro Maximus. La investigación mostró que bajo esa fachada había discusiones constantes y largas jornadas laborales que dejaban al bebé desatendido y vulnerable. La sentencia refuerza el uso de penas máximas para delitos contra niños, una tendencia que se expandió con la ley de 2023 que permite whole life orders por asesinato premeditado de menores desde los 18 años.