La Verja de Gibraltar desaparece tras el tratado UE-Reino Unido
El estado de las cosas
Dos grúas retiraron la doble reja metálica en un acto simbólico encabezado por el presidente español Pedro Sánchez y el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo. La puerta principal del lado español fue desmontada mientras los asistentes aplaudían.
- Desde la medianoche, residentes de ambos lados pueden cruzar con su documento de identidad o tarjeta de residencia, sin necesidad de pasaporte ni sello.
- El control migratorio se trasladó al aeropuerto y al puerto de Gibraltar, gestionado conjuntamente por agentes españoles y británicos.
- Más de 15.000 trabajadores, el 70% de nacionalidad española, ya no enfrentarán demoras diarias.
Por qué importa
El acuerdo evita una "frontera dura" que habría puesto en riesgo la economía del Peñón, cuya fuerza laboral depende en más de la mitad de personas que viven en España. Además, integra a Gibraltar en el espacio Schengen para efectos de movilidad, sin modificar la soberanía británica que España reclama desde 1713.
Sánchez declaró que "los conflictos no están para administrarlos, sino para resolverlos", y evitó mencionar la disputa sobre la soberanía. Su discurso se centró en la "prosperidad compartida" y en dejar atrás tres siglos de confrontación.
Entre líneas
Aunque el tratado se presenta como un cierre definitivo, la soberanía del Peñón queda sin resolver. España no renuncia a su reclamo, pero lo pospone indefinidamente a cambio de beneficios prácticos: control compartido del aeropuerto, participación en visados y gestión aduanera.
La retirada de la verja también tiene un coste político interno para Sánchez, que enfrenta críticas de sectores que consideran el acuerdo una cesión. Sin embargo, el presidente apuesta por la realpolitik: normalizar la vida cotidiana antes que mantener abierta una disputa sin solución inmediata.
Lo que cambia
- Libre circulación de personas: sin controles en el paso terrestre.
- Gestión compartida del aeropuerto: vuelos comerciales desde y hacia destinos fuera de Reino Unido.
- Policía Nacional española participa en el control de visados en el aeropuerto y puerto.
- Unión aduanera de facto: se eliminan aranceles para mercancías que cruzan la frontera.
- Nuevo impuesto de transacción en Gibraltar (15% fijo) para sustituir los aranceles de importación anteriores.
Qué sigue
El tratado entra en vigor de forma provisional mientras se ratifica formalmente en los parlamentos. El gobierno gibraltareño anunció nuevas cámaras y un sistema digital de vigilancia para compensar la desaparición de la barrera física.
En la práctica, la ausencia de controles terrestres hace difícil verificar el límite de 90 días de estancia para ciudadanos británicos en el espacio Schengen. Las autoridades confían en que la fluidez reduzca las tensiones, pero aún quedan flecos sobre la coordinación fiscal y laboral.