Cómo llegamos aquí
Javier Figueroa, de 36 años, acudió de madrugada a una fiscalización por consumo de alcohol cerca de la vía férrea. Su compañero lo encontró herido en una zanja con un disparo en la cabeza. Durante tres semanas agonizó en el hospital.
Inicialmente, peritos de Carabineros y la PDI aseguraron a la familia que el suicidio era imposible desde el punto de vista balístico y científico. Meses después, la Fiscalía comenzó a investigar esa posibilidad tras encontrar que el teléfono que originó la llamada de alerta estaría asociado al propio Figueroa. También se reportaron búsquedas en Internet sobre cómo convertirse en mártir de Carabineros y los beneficios para sus familias.
Las críticas de la viuda
Valenzuela presentó esta semana una solicitud formal ante la Fiscalía para pedir un cambio de trato. Entre sus reclamos principales:
- No ha tenido acceso a la carpeta investigativa, pese a ser querellante.
- Se enteró por los medios de diligencias clave, como un peritaje en el sitio del suceso.
- La fiscal Nathalie Yonsson le habría comentado sobre una supuesta infidelidad de su esposo, lo que la viuda considera una maniobra para obtener una reacción.
- Valenzuela siente que la fiscal se molestó cuando contrató un abogado particular.
“Yo me sentí manipulada. Ella hizo una acción para obtener una reacción mía”, afirmó.
Entre líneas
La principal tensión no es solo el cambio de hipótesis, sino la exclusión de la familia del proceso. La viuda sostiene que la Fiscalía actúa de forma parcial, siguiendo “la hipótesis más fácil”. Además, cuestiona por qué los medios tendrían acceso a la carpeta mientras ella no.
Otro elemento sensible: la mención de una infidelidad. Al no estar vinculada al hecho, la viuda lo interpreta como un intento de desacreditarla o de desviar la atención.
Qué sigue
Valenzuela exige una investigación imparcial que considere todas las hipótesis. Su abogado buscará formalmente la revisión del trato recibido y el acceso a los antecedentes. La Fiscalía no se ha pronunciado públicamente sobre los reclamos. El caso sigue bajo secreto de sumario.