Por qué importa
Este es el sexto retiro de Waymo en poco más de un año y ocurre mientras la empresa, líder del sector en EE.UU., expande su servicio a 11 ciudades con más de 1.400 millas cuadradas. La seguridad del software de conducción autónoma enfrenta un escrutinio creciente por parte de la NHTSA y la NTSB.
Cómo llegamos aquí
Los incidentes comenzaron en abril en Phoenix, Arizona, donde cinco robotaxis rebasaron señales de cierre de rampa y entraron a obras viales previamente planificadas. Un mes después, en el Área de la Bahía de San Francisco, siete vehículos sortearon conos para meterse en carriles con construcción activa.
El comité de seguridad de Waymo restringió las operaciones en autopistas el 19 de mayo. Tras una revisión interna el 1 de junio, la empresa decidió el 8 de junio presentar un retiro formal ante la NHTSA.
Lo que dice la NHTSA
La agencia federal describió el defecto así:
"En determinadas circunstancias, el vehículo autónomo puede entrar y circular a gran velocidad en zonas de obras de la autopista debido a que prioriza de forma inapropiada evitar otros peligros de la autopista y/o no reconoce la zona de obras."
El informe estima que el 100% de las unidades afectadas presentan el defecto.
Entre líneas
El problema no es solo un fallo técnico, sino un conflicto en la lógica de prioridades del software: cuando el sistema evade un obstáculo, puede elegir meterse en un área cerrada porque no la identifica como peligrosa. En otros casos, simplemente no reconoce la zona de obras.
Waymo afirma que sus vehículos han recorrido más de 170 millones de millas de forma autónoma y que reducen en 13 veces los accidentes con lesiones graves frente a conductores humanos. Sin embargo, estos retiros recurrentes —incluyendo uno en mayo por inundaciones y otro en diciembre por no detenerse ante autobuses escolares— muestran áreas críticas por resolver.
Lo que sigue
- La solución de software sigue en desarrollo, según los archivos de la NHTSA al 13 de junio.
- Waymo mantiene sus robotaxis operando en calles urbanas, pero fuera de autopistas hasta nuevo aviso.
- La NHTSA y la NTSB ya investigaban el comportamiento del sistema ante autobuses escolares tras un incidente en enero.
La compañía declaró que el retiro es voluntario y que notificó a reguladores estatales y federales. No se reportaron choques ni heridos en ninguno de los 13 episodios que motivaron la medida.