Por qué importa
La WTA se convierte en la primera organización deportiva internacional en aplicar pruebas genéticas de este tipo a todas sus atletas. La decisión marca un giro respecto a la política vigente desde 2024, que permitía competir a mujeres transgénero si mantenían su testosterona por debajo de 2,5 nmol/L durante dos años.
El dato clave
No hay jugadoras transgénero conocidas compitiendo actualmente en el circuito profesional de la WTA, ni en ningún nivel del tenis femenino. La prueba se realizará una sola vez en la vida de cada tenista mediante un hisopado bucal, muestra de sangre o saliva.
Lo que cambia
- Las jugadoras deberán dar negativo al gen SRY para ser elegibles de forma automática.
- Si el resultado es positivo, enfrentarán una evaluación médica adicional antes de poder participar.
- Quienes se nieguen a la prueba podrían enfrentar medidas disciplinarias.
- La política anterior, basada en niveles hormonales, queda sin efecto.
Lo que dicen
La WTA sostiene que la actualización busca "preservar la integridad del tenis profesional femenino y mantener condiciones de competencia justas". Grupos como GLAAD calificaron la medida como "una extralimitación peligrosa que perjudicará a las atletas trans". Figuras como Martina Navratilova han apoyado la restricción, mientras Billie Jean King la considera discriminatoria.
En el largo plazo
Con esta política, la WTA sigue el camino de World Athletics y otros organismos deportivos que ya adoptaron criterios basados en el sexo biológico. El impacto dependerá de cómo se implemente la evaluación médica para casos positivos y de posibles desafíos legales o reacciones de los patrocinadores.