La versión del acusado
En una entrevista tras la audiencia, Castillo negó haber proferido amenazas. Su explicación se basa en una distinción semántica:
- Dijo que alertó que "la esposa del embajador está muerta a mi lado y no respiraba", no que la mataría.
- Calificó sus llamados como "contenido" para redes sociales: "si lo hago en forma seria nadie me va a ver".
- Afirmó que quería "contrastar" la respuesta de los servicios de emergencia llamando a Bomberos, Carabineros, etc.
- Se disculpó ante el embajador y dijo no tener problemas con él.
El fiscal Rodrigo Varela, en cambio, sostuvo que las llamadas constituyen amenazas no condicionales contra el embajador y su familia, y que Castillo subía esos videos a TikTok e Instagram.
Las medidas cautelares
El tribunal decretó arresto domiciliario total, arraigo nacional y prohibición de acercarse al embajador, a su domicilio y a la embajada de EE.UU. También le prohibió la tenencia de armas. La investigación tiene un plazo de 90 días.
Castillo fue detenido el miércoles en Lo Barnechea durante un allanamiento. No había orden de detención por las amenazas, pero sí para registrar su domicilio. Allí se encontró un arma de fogueo, además de drogas y dispositivos electrónicos, lo que motivó su arresto inmediato.
El panorama general
Este caso se enmarca en un patrón más amplio: Castillo ya tenía un historial de llamadas amenazantes a instituciones públicas como Bomberos, y las difundía en redes para generar audiencia. El tribunal no le prohibió seguir usando plataformas digitales, lo que deja abierta la posibilidad de que continúe con ese tipo de contenido mientras dure la investigación.
- El imputado reconoció insultar a operadores de emergencia porque "se lo merecen".
- La fiscalía formalizó también por porte ilegal de arma de fogueo.
- La embajada de EE.UU. no ha emitido declaraciones públicas sobre el caso.
Lo que viene después
La investigación judicial se extenderá por tres meses. Durante ese periodo, Castillo deberá permanecer en su domicilio y no podrá acercarse al diplomático ni a la sede diplomática. Si se comprueba que las amenazas fueron reales, podría enfrentar penas de presidio. Por ahora, el caso sigue en curso.