Por qué importa
El ataque expone la vulneración de derechos de estudiantes neurodivergentes en ámbitos escolares. La falta de respuesta inmediata del establecimiento y la masividad de la agresión (más de 50 participantes) elevan la urgencia de revisar los protocolos contra el maltrato escolar.
Lo que dicen
- Los padres (Daniela Retamal y Nicolás Jofré): aseguran que la niña quedó con daño psicológico “terrible” y que ningún adulto del colegio la contuvo. Presentaron denuncias ante la Superintendencia de Educación y el Ministerio Público.
- El colegio: informó que activó los protocolos por maltrato escolar, pero que la investigación se retomará tras las vacaciones. Señaló que revisaron las cámaras y no observaron hechos que puedan ser catalogados como agresión –versión que contradice la denuncia.
- La Superintendencia: calificó la denuncia como “crítica” y la derivó al área de fiscalización para una visita al establecimiento.
El estado de las cosas
- La agresión ocurrió durante un recreo, después de una actividad de inicio de vacaciones donde algunos alumnos iban disfrazados.
- Según la madre, la niña usó el disfraz por su gusto por los gatos. Otros estudiantes comenzaron a insultarla llamándola “therian” y luego la golpearon en grupo.
- La menor quedó policontusa. La investigación del colegio está en pausa hasta que terminen las vacaciones de invierno.
- La Superintendencia ya inició su propia fiscalización, independiente de la indagatoria interna.
Lo que viene después
La fiscalización de la Superintendencia definirá si el colegio vulneró derechos de la estudiante. El Ministerio Público también investigará el caso. Los padres exigen que se tomen medidas antes del regreso a clases, ya que la niña se niega a volver al establecimiento.