Por qué importa

Las lluvias torrenciales no solo aumentan el caudal, sino que arrastran lodo, palos y rocas que vuelven el agua no tratable. Cuando la turbiedad supera los límites operativos, las plantas deben cerrar sus bocatomas para evitar daños y garantizar la calidad. En la Región de Coquimbo, esto ocurrió tras casi tres días de temporal.

El estado de las cosas

Aguas del Valle informó que los sistemas han resistido con solidez, pero el escenario se ha vuelto más complejo. Estas son las principales situaciones por localidad:

  • La Serena y Coquimbo: suministro normal gracias a la activación de un tranque de respaldo con 24 horas de autonomía. La planta Las Rojas cerró su bocatoma durante la madrugada.
  • Ovalle: el río presenta alta turbiedad, pero el sistema opera con fuentes alternativas sin afectar los hogares.
  • Illapel: la fuente Álvarez Pérez está fuera de operación; el abastecimiento se mantiene con aportes desde Salamanca.
  • Chañaral Alto y Combarbalá: funcionan con reservas acumuladas.
  • Canela Alta y Canela Baja: la crecida de ríos y esteros impidió la operación normal de fuentes y el ingreso de camiones aljibe, registrándose cortes de servicio.
  • Sotaquí: se detuvo la captación por activación de quebradas, pero el suministro continúa con reservas; se evalúa el envío de camiones aljibe en las próximas horas.

Lo que dicen

El gerente regional de Aguas del Valle, Andrés Nazer, explicó el salto de turbiedad en el Río Elqui y llamó a la ciudadanía a hacer un uso “lo más acotado posible” del recurso para que las reservas cubran el lapso sin producción normal de agua potable.

Qué viene después

Equipos técnicos mantienen un monitoreo permanente de las fuentes superficiales. La sanitaria evalúa cuándo reabrir las captaciones según evolucione la turbiedad. Mientras tanto, dependerá de la capacidad de las reservas y de la respuesta de los usuarios para evitar cortes más extendidos.